PARIS, Francia.- Cuando el socialista François Hollande reemplace a Nicolás Sarkozy al frente de la Presidencia de Francia, el 15 de este mes, llevará al Elíseo todo un cambio de estilo, que en este caso incluye también a la primera dama. Valérie Trierweiler no es una estrella internacional, como lo era Carla Bruni, pero tampoco es una desconocida para los franceses.

Trierweiler es una respetada periodista, conocida, sobre todo, por Itinéraires, un programa de televisión en el que, desde hace 20 años, realiza entrevistas políticas. Tiene 47 años, es madre de tres adolescentes y por ahora, "solo novia" de Hollande. Según consignó la cadena BBC, "tiene la elegancia que requiere el cargo que la espera".

Aunque conoció a Hollande en 1988, no fue hasta 2006 cuando ambos comenzaron un romance, que se hizo público en 2010. Antes, él estaba casado con Ségolène Royal, que también fue candidata por el socialismo.

Quinta de seis hermanos, Trierweiler (cuyo verdadero apellido es Massonneau) nació en 1965, y en febrero cumplió 47 años. Su padre, que perdió una pierna tras pisar una mina durante la Segunda Guerra Mundial, murió cuando ella tenía 21 años. Su madre trabajó como cajera en una pista de patinaje de su ciudad natal, Angers.

La nueva primera dama confesó que aún no está segura de cuál, será su papel. "De hecho, es un poco como entrar en mis notas, como las películas en las que el espectador entra y se convierte en un actor. Es más o menos lo que siento", confesó recientemente en una entrevista.

"Ella está muy presente junto a él, primero físicamente porque lo acompaña cuando viaja y también en el nivel afectivo, lo cual es muy importante durante la batalla", explicó Raphaëlle Bacqué, periodista del diario Le Monde especializada en política, que debutó con Trierweiler.

En su vida personal, Trierweiler está divorciada dos veces y es madre de tres hijos de 15, 17 y 19 años. La primera dama dijo que no quiere depender del Estado francés para atenderlos. Por ello, dijo, pretende seguir trabajando como periodista. "Yo no pienso que lo podrá hacer. Existe un conflicto de intereses evidente y creo que será lo suficiente razonable como para verlo. No sé lo que va a hacer, ni tampoco ella lo sabe", comentó Bacqué.

Se dice que, aunque cultive una imagen de seriedad y discreción, Trierweiler cuida mucho su físico: visita con frecuencia la piscina, monta mucho en bicicleta y se machaca en el gimnasio. Eso sí, antes de meterse en la cama agotada se impone escuchar, cada día, el boletín radiofónico de noticias. ¿Y con Hollande? ¿Habrá boda? "No queremos casarnos por obligación", dijo recientemente la periodista en una entrevista. "Es un tema que concierne a nuestra vida privada", aseguró. (BBC.co.uk)